martes, 3 de abril de 2018


Crítica: "Como Desmantelar la Cultura Popular", según Ready Player One. De Steven Spielberg.

  
  Hay autores cuyos trabajos no pueden limitarse a ser juzgados por una sola obra. Steven Spielberg, uno de ellos, es quizás el nombre más popular de Hollywood en toda su historia. La extensión de su trabajo como director y productor, es quizás la más influyente en la cultura popular de todos los tiempos.  Dicho esto, Ready Player One es una apuesta, desde el punto de vista del realizador, al futuro.
  
  Ernest Cline, autor del libro, y escritor en la película. Nos sitúa en el 2045, un mundo futurista que no esta tan lejos del actual. Problemas económicos y sociales han hecho del mundo una realidad sombría. Es aquí donde surge un visionario, James Halliday, un diseñador de videojuegos, y también apasionado por la cultura popular,  interpretado por Mark Rylance, actor fetiche de esta última etapa de Spielberg. Halliday crea un juego de realidad virtual en la que el usuario se sumerge completamente, cuyos límites son su propia imaginación. La película nos muestra como esta realidad alternativa, conocida como el OASIS, a alejado a generaciones completas de la realidad física.
  
  En este entorno, encontramos a nuestro protagonista, Wade Watts, interpretado por el joven Tye Sheridan. Watts es un personaje sacado de la vieja escuela de Spielberg, un joven con problemas familiares y alienado de su entorno, en otros tiempos algo quizás excepcional, como el Elliot de ET. Pero en el mundo de Ready Player One, cada persona del planeta sufre una suerte parecida gracias al OASIS.
  
  Halliday muere, y esto desencadena un concurso a lo “Willy Wonka y la fábrica de chocolates”, para ver quién será el dueño total del OASIS. Esto es el puntapié para que Spielberg y su cámara se luzcan en la acción del mundo virtual. El director, que ya había experimentado la falta de ataduras físicas en “Tintin Y el secreto del unicornio”, diseña planos y secuencias imposibles en el mundo real.
  
  Aunque la película se centra casi en su totalidad en la disputa por el futuro del OASIS, con un villano representando al capitalismo feroz. Es en los momentos en que Halliday aparece antes nuestros protagonistas, en donde la película encuentra su espíritu. No es casual que no veamos a padres, madres, etc. en casi dos horas y media duración. Halliday ocupa ese lugar para los personajes, y a su vez, solo existe en la imaginación colectiva de esa generación, plagada en el medio, de cosas que el amaba: Películas, Videojuegos, etc.
  
  Spielberg hizo una película en la que todos sus espectadores pueden encontrar algo que los motive, pero su mensaje solo es para la juventud, el futuro. Hoy en día, la identidad no está limitada a una persona física, también hay una persona virtual. El director no hace una valoración negativa de esta, y en su lugar pone un momento mágico que logra trascender con una simple pregunta: "¿Que eres?". Pregunta que el futuro tendrá que responderse a sí mismo.    


Crítica:  "Como Desmantelar la Cultura Popular", según  Ready Player One. De Steven Spielberg.       Hay autores cuyos trabaj...